“Nosotros los buenos somos más”

27 de junio de 20190 COMENTARIOS AQUÍ


Se escucha decir con mucha frecuencia, dentro de esta sociedad deliberadamente dividida y polarizada, la siguiente expresión: "es que nosotros los buenos somos más". Significa esto, que la sociedad en que vivimos, es víctima de una minoría dañina y que existe una mayoría silenciosa que no reacciona y es lacerada por las acciones de esta minoría proterva y malvada. Pero, por otro lado la expresión es una especie de "usted no sabe quién soy yo",  y la diferencia entre las dos radica en que la primera expresión, apela a una falsa bondad y la segunda a la arrogancia, la petulancia y la sobrades. En el fondo son una misma cosa, metidas en un mismo saco: es una mentira que se instala en el imaginario colectivo y se apoltrona de tal manera, que de tanto escucharla, inconscientemente se valida. ¿Pero cuál es el tribunal ético dentro de la sociedad, que dictamina esta escala de valores, evalúa las  conductas, determina los juicios, los clasifica y los mide para luego convertirlos como por arte de birlibirloque,  en un hecho cierto?. La respuesta está en la mentira, la hipocresía y la falsedad que rueda  a cantaros en nuestra sociedad, causando sus naturales estragos en el comportamiento, y la personalidad de un gran núcleo de personas.

No me refiero a los tradicionales y estereotipados “malos” del cine y las novelas, y cuyos antagonistas “buenos” nos enamoraron y nos embelesaron. Tampoco me refiero a los conquistadores españoles “buenos”, que llegaron a nuestra América en “el encuentro entre dos mundos”, como lo llamaba el escritor e historiador Germán Arciniegas, y no descubrimiento de América como lo conocemos. Aquí llegaron los héroes, arrasaron e incendiaron toda una cultura prehispánica. Cometieron toda clase de vejámenes y ejecutaron  el histórico genocidio en la población indígena. En agradecimiento a lo anterior, les erigieron estatuas en las más importantes plazas públicas de las ciudades capitales. ¡¡Pues claro fueron los buenos!! Lo anterior fue un injusto reconocimiento a la expoliación que hoy nutre el Producto Interno Bruto de la nación española, mientras la población indígena sufre la tradicional inequidad y los negros arrastran el trauma fundacional de la esclavitud. Pero los “buenos” fueron los conquistadores españoles y los “malos” fueron los indígenas y los negros. ¡¡ Es que los buenos somos más!! Repiten con autosuficiencia

A lo que puntualmente me refiero, es al concepto de “buenos” que nos han inoculado la tripleta que actúa en un contubernio compuesto por los sesgados medios de comunicación, la política tradicional y la clase empresarial. Este triunvirato funciona como un relojito, actúa coordinadamente y obtiene los logros deseados, con la ayuda de sus principales aliados: los pobres de Colombia, aquellos que son fácilmente manipulables y fácilmente conducidos a las urnas como mansos corderitos. Aquellos que les cercenaron a punta de noticieros, la natural rebeldía

Para los autodenominados “buenos”, los doblemente victimizados de la Minga Indígena son los “malos”, porque taponan la vía Panamericana como único recurso para ser escuchados, pero son “buenos” los que se les cae el puente de Chirijara y los otros puentes  que igualmente dejan incomunicado el Llano. Son  “buenos” los que llevan 13 años en la construcción del túnel de La Línea, pero son “malos” las víctimas de la atroz conquista española. Nadie niega que ambas acciones perturban la movilidad y perjudica actividad comercial del país, pero el tribunal ético  que se inventaron y que funciona a la perfección, cataloga injustamente a unos como buenos y a otros como malos. Es el manejo maniqueista de las cosas, es la doble moral con que se actúa. Es la dualidad entre el bien y el mal que se establece.

Son tan mágicos los sesgados medios de comunicación, que logran hacer ver como “buenos” a todos aquellos que defraudan el estado, atentan contra el erario público, se roban los dineros de la salud, el agua de los niños de la guajira y lograr hacernos ver como los únicos malos, aquellos que existiendo causas objetivas para rebelarse contra el régimen inequitativo y corrupto, se levantaron en armas. Se instaló el “Frente Nacional”, que cerró por cuatro periodos presidenciales el pluralismo político, el famoso “Frente Nacional” es, en parte, el causante de nuestro actual desastre y hoy Andrés Pastrana pide que se restablezca, pero mejorado. La locura.

A Santrich, nos lo hacen ver como el único malo de Colombia. A él, que tiene derecho a la presunción de inocencia, al debido proceso y a un juicio justo, los “buenos” lo condenan por adelantado. Santrich tiene diferencias sustanciales con los otros: está enfrentando un proceso penal, estuvo preso más de un año y pudiendo tirarse a la clandestinidad, no lo ha hecho, es por eso que hay que dejar que la justicia actué en este caso. Otros en iguales circunstancias no han enfrentado la justicia y se han ido, pero son los “buenos”. Uribito se voló, María Del Pilar Hurtado también, el Siquiatra Luis Carlos Restrepo, tomo las de Villadiego y hace poco se fue sin dejar rastro el ex fiscal Néstor Humberto Martínez. Pero el único “malo” es Santrich.

Podríamos seguir con la terminología hipócrita y mentirosa, puesto que existen otras perlas. Que tal “las fuerzas vivas del país” nadie sabe cuáles son, “la gente de bien” ¿y cuál es la gente de mal?, “la Sociedad Civil”, que se podría equiparar a las ciudadanías libres, La lista es interminable

Por:
Germán Peña Córdoba
Arquitecto Univalle

Comparta esta nota :
Todos los derechos reservados
Alirio Acevedo Sánchez
 
Con el apoyo de : Alirio Acevedo Sánchez | Amparo López Otálvaro | Juan David Acevedo Jímenez
Copyright © 2015. Sevilla Valle del Cauca - | Webmaster Alirio Acevedo Sánchez | Todos los Derechos Reservados.
Creado por Creating Website Publicado por Mas Template
Con la tecnología Blogger