Una maldad sin límites

18 de junio de 20190 COMENTARIOS AQUÍ


Parece que estuviéramos condenados irremediablemente a vivir en una guerra perpetua. El llamado "Centro Democrático" que se inventó la maldad, acude a lo que sea, para que se mantenga la guerra sin ningún escrúpulo. Así lo expresan los intereses superiores de los señores de la guerra, que se benefician económicamente de este perverso y lucrativo negocio y los que logran vigencia política engañando incautos. Es por eso, que desean anclarnos en la guerra, la atizan y la agencian  desde cómodos escritorios, mientras sus hijos –que son “gente de bien”- se educan en prestigiosas Universidades en el exterior, para que en unos años, sean ellos los que tomen las riendas del país y  continúen "su denodada labor", de preservar sus eternos intereses y privilegios. Acto seguido el pueblo engañado, sigue votando por ellos que son quienes los oprimen. Esto nos lo demuestra su tradicional forma de votar, donde el voto es inducido o es comprado en ausencia de férreas convicciones, lo cual los hace vulnerables a cualquier manipulación.

Actualmente vivimos, ni más ni menos, en una dictadura de clase, la cual pretende inocularnos el sofisma que su desempeño ha sido bueno durante 200 años, y no han hecho si no empobrecer un país rico, con base a la corrupción y de contera sumirnos en una desigualdad e inequidad vergonzante. Nada los detiene en su afán de reciclar odios y violencia como método de cobrar vigencia política y manoseo electoral. Al fin y al cabo no tienen nada  que ofrecer diferente  a engaños, incendios, insultos e improperios. Propuestas que beneficien y rediman al tradicional sufrimiento del  pueblo Colombiano: cero

Cuando Juan Manuel Santos anuncio al mundo que "la guerra en Colombia había terminado", el mundo celebro pletórico de emoción. Muchos reaccionamos exultantes de alegría y también celebramos este gran logro. Se había terminado el conflicto con la guerrilla más antigua del mundo: Las Fuerzas Armadas Revolucionarias FARC. Era lógico que ante esta desmovilización y desarme surgiera como natural coletazo unas disidencias, que siempre se dan en la resolución de cualquier conflicto. Disidencias siempre surgen y se contempla. Es un fenómeno importante que no debe pasar de un 10% de sus bases y ya sin el grueso de lo inicial resulta fácil combatir lo residual. Con las llamadas disidencias, nos quieren sembrar en el imaginario colectivo que las Farc todavía existen como movimiento armado.   Paul Joseph Goebbels, jefe de propaganda Nazi, es un aprendiz ante estos en el manejo de psicología de masas. Lo real es que las Farc como tal se desmovilizó, se desarmó y cumplió. Las Farc como movimiento armado el cual tenían mando central, y secretariado, ya no existen.

¿Que nos faltaba para una paz estable y duradera?: sentar al ELN a la mesa de diálogo. No era fácil abrir una mesa de negociaciones con el ELN, un movimiento guerrillero con  influencia clerical, dogmático, ortodoxo y de una rigidez ideológica a toda prueba invulnerable. El Gobierno Santos lo logro.

Se necesitaba un "Gobierno de transición" que imprentara rápidamente el proceso y completara los diálogos con la otra tradicional guerrilla. El mal caculo de las Farc (acostumbrada a los tiempos que determinaba su habitad natural selvático) y el Gobierno Santos en los tiempos, el infortunado y superfluo plebiscito, las dilaciones en los diálogos y las mutuas desconfianzas, evitaron que todo lo anterior hubiera quedado listo en los dos periodos de Gobierno Santos. Fue imposible.

Llegaron las elecciones y las ganó el sector político más inoportuno para la implementación del proceso. Empezaron con la demolición, aupados por una sesgada fiscalía. Sus lunáticas acciones no sorprenden. Un presidente secuestrado por un ala radical de su partido, no gobierna para todos los colombianos, si no para complacer una minúscula caterva, no tiene gobernabilidad y les difícil unirnos bajo un solo proyecto de país. Tener el poder de reconciliarnos les es imposible y se les dificulta hablar de paz.

Todo lo que emprenden les sale mal, se han convertido en unos multiplicadores de insanias. En mantenernos divididos radica la maldad, en desinformar, en desacreditar las cortes, en desprestigiar la JEP y en crear un caos institucional es el objetivo central. En eso se basa su protervidad y maldad. Pareciera que el mismo Gobierno no ha reconocido la diferencia entre Gobierno y Estado y en consecuencia actúa como si fuese todavía la oposición al gobierno anterior. Un espejo retrovisor de cuatro años cargan a sus espaldas, como un gigante piano que les estorba y los alucina. Y lo más grave: parece que no hay con quien salir del atolladero en que se encuentran. Pero peor aún: desconocen para su infortunio...que la paz llego para quedarse y les resulto indestructible e imposible hacerla trizas.

Germán Peña Córdoba
Arquitecto- Univalle

Comparta esta nota :
Todos los derechos reservados
Alirio Acevedo Sánchez
 
Con el apoyo de : Alirio Acevedo Sánchez | Amparo López Otálvaro | Juan David Acevedo Jímenez
Copyright © 2015. Sevilla Valle del Cauca - | Webmaster Alirio Acevedo Sánchez | Todos los Derechos Reservados.
Creado por Creating Website Publicado por Mas Template
Con la tecnología Blogger