Promesas de año nuevo

4 de enero de 20200 COMENTARIOS AQUÍ


Para el 2020, año que comienza, casi todos nos convertimos en presos de las promesas que probablemente no cumpliremos. A casi todos nos invade el síndrome de prometernos lugares comunes difíciles de cumplir: la más común de las promesas, es fijarnos la meta de bajar de peso asistir rigurosamente al Gimnasio, y velar por nuestra salud. Nos Prometemos hacer del deporte una religión. Prometer dejar la bebida es muy común, juramos y decimos exultantes: “no vuelvo a beber” esto lo dijo borracho y lo sostengo en el guayabo, a los 20 días el personaje se encuentra en las mismas: bebiendo de nuevo. Igual sucede con la promesa de dejar el cigarrillo, sin importar la espada de Damocles que pende sobre el fumador: el enfisema pulmonar. En mi caso, deje la bebida hace 15 años y ¡¡no he vuelto a beber!! Llegue a la lúcida conclusión, que la bebida no trae nada bueno y no conduce absolutamente a nada, aparte de dejar ruina económica y enfermedades aunque hay que reconocer que una bebida socialmente controlada, no afecta.

Todos nos prometemos aprender a escuchar y no casar peleas estériles con nadie, ser el mejor marido del mundo y muy pronto darse cuenta, que para que todo funcione bien dentro de la relación matrimonial, lo mejor es decirle si, a todo. Cambiar los malos hábitos alimenticios, por comida sana y saludable es otro de nuestros deseos de año nuevo, las dietas draconianas por ejecutar, son producto del arrepentimiento de los deslices gastronómicos cometidos en el mes de diciembre, cuidar de la salud e ir rigurosamente al médico, eso nos decimos; Promesas…solo promesas.

Son las buenas intenciones, que tenemos para el año nuevo, que se escuchan habitualmente y uno mismo se las hace y uno mismo se las cree. ¿Se cumplen? Generalmente no, puesto que son incumplibles y exigen mucha disciplina y rigurosidad en el actuar. Pero este año si voy hacerme una promesa que creó la cumpliré sagradamente: moderaré mi intervención en redes sociales, puesto que enferman el alma.

Este escenario, lo he comprobado: no aporta absolutamente nada. En ellas hay una supuesta democratización de las opiniones, pero contrario a esto se actúa como tribus que comparten una misma opinión, para flagelar el pensamiento contrario e insultar. Es un ejército de personas alienadas, haciéndole juego a unas ambiciones que en nada tienen que ver con uno: ni en su enriquecimiento intelectual ni espiritual, es solo un juego de vanidades y una exhibición grotesca de egos desmedidos, de lo cual yo no me he escapado. Son la publicación de fotos de eventos en los cuales uno no ha participado, ni le interesan, pareciera que para muchos –y me incluyo- es más importante la publicación de los registros fotográficos de nuestros eventos que el evento mismo, pensamos que si no los publicamos simplemente no existimos, esto se ha tornado en algo enfermizo y de cuidado.

La red social Twitter, es la publicación de 280 caracteres que contienen, rápidas manifestaciones inoculadas por el cálculo político y los intereses personales. Hay que reconocer que se publican temas interesantes, pero la vanidad de que le Retwitteen, domina el espectro. El Blog es otra cosa, simplemente las usare para publicar lo que escribo.

Las promesas van y vienen. Promete el obrero, el estudiante, el profesional, el oficinista, el ama de casa y el político. Todos prometemos por igual, lo difícil será cumplir con lo prometido.

Germán Peña Córdoba
Arquitecto- Univalle




Comparta esta nota :
Todos los derechos reservados
Alirio Acevedo Sánchez
 
Con el apoyo de : Alirio Acevedo Sánchez | Amparo López Otálvaro | Juan David Acevedo Jímenez
Copyright © 2015. Sevilla Valle del Cauca - | Webmaster Alirio Acevedo Sánchez | Todos los Derechos Reservados.
Creado por Creating Website Publicado por Mas Template
Con la tecnología Blogger