La provocación como arma política

13 de septiembre de 20210 COMENTARIOS AQUÍ

Texto de Germán Peña Córdoba

La provocación como sentimiento humano se ubica en el terreno de las emociones, son las ganas de algo, que cuando por fin se logra lo deseado, llena y satisface al ser humano. Lo que provoca o las ganas, se da en la gastronomía, en el sexo, en la ludopatía y en la cleptomanía  que impulsa al enfermo de manera irresistible a robar objetos. La provocación se encuentra en muchos otros estados, sentimientos o actividades cotidianas.

    La otra provocación, es el desafío individual o colectivo, es el retar a la opinión pública, con acciones contrarias a lo normalmente esperado por la sociedad. Es el cinismo como actitud, cuando se miente con descaro y arrogancia. Contrario a lo que se piensa la provocación no es una demostración de fortaleza: la terquedad, el comportamiento contumaz, el no dar el brazo a torcer, no reconocer errores, así como la respuesta represiva y violeta son síntomas de debilidad, miedo a perder el poder  y carecía de firmes procesos argumentativos. La provocación es como el insulto, que se recurre a él, cuando no se tienen argumentos.

    La provocación como recurso político, es llevar la contraria a un gran sector de masas, claramente seleccionado, para desatar iras, frustraciones y venganzas de manera deliberada y previamente concebido. La temeraria acción es estudiada, calculada y sometida a un riguroso análisis, por parte de los intereses en juego, que esperan pacientemente las posibles reacciones, que surgen de este protervo accionar y su propósito es capitalizar y cosechar a posteriori,  comportamientos irracionales de las masas. Es como un laboratorio, donde se diseñan las eventuales estrategias de manipulación de política electoral, que a mediano plazo pondrán en marcha.

    No de otra manera se entendería el nombramiento de  Alberto Carrasquilla, en el cargo de Codirector del Banco de la Republica y la coordinada y calculada renuncia, de la esposa del nuevo candidato del llamado "Centro", Alejandro Gaviria.

     Después de una exitosa jornada de Paro, que tuvo una duración de más de dos meses, observamos con asombro, que el tecnócrata que atizó el fuego con la inoportuna y onerosa Reforma Tributaria, que desato la ira popular y causo decenas de muertes de jóvenes, ese mismo perpetrador, es el designado  en el  alto cargo como premio. Lo anterior es una bofetada a las realidades sociales, normalmente desestimadas y subestimadas, con un negacionismo incomprensible de parte de un gobierno indolente. No voy a caer en la ingenuidad de decir que lo factico, es una "desconexión con la realidad", como comúnmente se dice; por lo contrario: se cumplen fielmente los postulados extremos, que claramente expusieran en campaña la hirsuta Derecha.

       Pero las provocaciones no paran: se persigue el pensamiento diferente, se descalifican escritores y se determina que para ser aceptados tienen que ser "neutrales" o sea castrarlos y convertirlos en eunucos, no tener ninguna opinión sobre nuestra situación social y política. Paradójicamente, esto se les pide, a las personas que por su oficio y su formación intelectual, más deben tenerla, precisamente por su permanente pensamiento crítico y su quehacer creativo en la literatura o en sus columnas de opinión.

Y siguen sin sonrojarse:

La defensa incompresible de los Mercenarios en Haití, que lógicamente tienen derecho a la presunción de inocencia, el debido proceso y a un juicio justo. Pero la provocación consiste, en que en nuestra propia casa tenemos miles de presos, pudriéndose en unas condiciones impresionantes de hacinamiento, la mayoría sindicados que expiran su vida en bodegas diseñadas para seres humanos, llamadas eufemísticamente “centros de rehabilitación”, mientras que a los declarados asesinos en Haití, los provocadores de oficio, les dan un trato preferencial, cuidan de ellos y hasta la Defensoría del Pueblo se desplaza a este  país, en un acto visiblemente desproporcionado e inverosímil.

      La provocación no puede ser gratuita, tiene un fondo ostensiblemente político. Se podrían citar muchos hechos, que claramente demuestran una permanente provocación: la negligencia para tomar la decisión de destitución de la ministra de las TIC, karen Abudinen, insistir hasta último momento para realizar la fallida copa América, contra todo sentimiento Nacional, desafiar la protesta con la criminalización y la defensa del ministro Diego Molano, despreciar al Comité del Paro y deliberadamente llevarlo al desgaste, sin solucionar ninguna petición, vestir el traje de policía cuando los ánimos estaban más caldeados, en contra de esta institución, desafiar la Comisión de la Verdad y con sus acciones y declaraciones claramente desconocerla, ir con todo contra la Justicia Transicional JEP y buscar su destrucción, afortunadamente malograda y finalmente la cereza que corona el pastel: hacer trizas la Paz como programa de gobierno.

¿Que se busca con todo esto?

Entiendo que es un comportamiento de una extrema derecha, que ha sabido hacer la lectura precisa del miedo, como arma o instrumento de dominación política. Ha sido tanto el miedo que se le ha vendido a la gente, que muchos pobres no saben distinguir quien es su verdadero opresor y caminan confundidos, dejando que los sesgados noticieros piensen por ellos.

      Parece que hoy existe un despertar, se ha perdido el miedo, la juventud protagoniza un papel clave en el cambio. Se demostró con las contundentes movilizaciones,  del pasado 21 de octubre y el 19 de noviembre del 2020 y de nuevo el 28 de abril del 2021 que si se puede. Del otro lado tienen que reconocer sin ambages, que han gobernado de manera  equivocada, que el modelo de presidencia instrumentalizada por terceros, no funciono y que es inminente un cambio. Por todo lo anterior, por el conocimiento de la historia, por la dignidad y por mucho más estoy firme, con el Pacto Histórico.

Germán Peña Córdoba

Arquitecto UNIVALLE

Comparta esta nota :
Todos los derechos reservados
Alirio Acevedo Sánchez
 
Con el apoyo de : Alirio Acevedo Sánchez | Amparo López Otálvaro | Juan David Acevedo Jímenez
Copyright © 2015. Sevilla Valle del Cauca - | Webmaster Alirio Acevedo Sánchez | Todos los Derechos Reservados.
Creado por Creating Website Publicado por Mas Template
Con la tecnología Blogger