Pensar para transformar

26 de septiembre de 20210 COMENTARIOS AQUÍ

Texto de Guillermo Salazar Jiménez

Como si regresara a las aulas donde pasó más de 50 años siendo docente, ahora de jubilado, se plantó frente a sí mismo para cavilar sobre el inminente regreso a las clases presenciales. El problema no solo está relacionado con la falta de computadores e internet, tampoco con seguir las estrictas medidas preventivas, pensó Rusbel Caminante, el asunto más grave es reflexionar sobre qué tipo de actividades y cómo las van a realizar maestros y estudiantes trátese de distancia, presencialidad o alternancia.

     Rusbel Caminante opinó que desafortunadamente el Ministerio de Educación Nacional –MEN - desaprovechó la ocasión para liderar, durante la pandemia, discusiones sobre temas pedagógicos. Si antes no lo había hecho con suficiente empeño, el momento de receso obligado era el indicado para convertir a padres, maestros y comunidad como mediadores del aprender. Fundamentalmente para enfrentar la exclusión pedagógica producto de la desigualdad social. Avanzar la lectura interpretativa hasta lograr procesos de pensamiento que facilitaran conceptos de inclusión, respeto y solidaridad. Servir de mediadores para que los estudiantes reconocieran sus propios pensamientos, conceptos, frustraciones y deseos, para deducir, generalizar, argumentar y debatir en las instituciones, casas y barrios.

     El desarrollo del pensamiento no se logra con la transmisión mecánica de contenidos, ni la asimilación sumisa y mecánica de información, tampoco con la aplicación acrítica de prácticas del aprender y enseñar. Aquel es un proceso más social y cultural, ligado al contexto problemático, que individual y sicológico. Preguntas más que respuestas muestran la realidad problemática de padres, maestros y estudiantes; reviven el pensar complejo y autónomo. Rusbel Caminante continuó y afirmó que el maestro Paulo Freire advertía que, a partir del pensamiento crítico y la reflexión autónoma, los seres humanos aprenden no solo la palabra sino a leer su mundo.

      Rusbel Caminante leyó de Freire que “la mejor manera de pensar, es pensar en la práctica”, entonces agregó su apreciación sobre el potencial intelectual y razonar lógico de los estudiantes. Seres que necesitan explotar su incipiente sensibilidad por los otros y la admiración por lo desconocido; la urgente necesidad de pensar libremente, sin apegos a directrices docentes rutinarias, para redimir intuiciones y formular hipótesis que permitan poner a trabajar todos los sentidos y no solo escuchar al maestro, mirar al tablero o computador. Los maestros, padres y comunidad podrían, como mediadores, apoyar los estudiantes para escuchar o leer más allá de lo que se dice o se escribe. Avanzar a esculcar con la reflexión lo que verdaderamente se quiso decir, con las preguntas develar lo que está oculto.

      La inmediatez del MEN por agotar los contenidos y desarrollar los currículos establecidos sin cambios pedagógicos de fondo, ahogó la posibilidad de la reflexión y autocrítica educativa, expresó Rusbel Caminante. Durante la pandemia desaprovechó la ocasión para permitir que los currículos potenciaran y afectaran la trayectoria de vida de los estudiantes a través de la acción de maestros, padres y comunidad, porque dicha tarea, dice Freire, “debe estar empapada de una profunda creencia en los hombres. Creencia en su poder creador”.

Comparta esta nota :
Todos los derechos reservados
Alirio Acevedo Sánchez
 
Con el apoyo de : Alirio Acevedo Sánchez | Amparo López Otálvaro | Juan David Acevedo Jímenez
Copyright © 2015. Sevilla Valle del Cauca - | Webmaster Alirio Acevedo Sánchez | Todos los Derechos Reservados.
Creado por Creating Website Publicado por Mas Template
Con la tecnología Blogger